Pedro Segundo Tavacca

martes, 24 de abril de 2012

EL AUTOCONOCIMIENTO XV


EL AUTOCONOCIMIENTO XV


Cuadro de texto: “Posee el hombre facultad racional y por lo tanto tiene el derecho y el deber de usarla, aunque nunca en oposición con la Ley del orden y de la armonía. No debe abusar de los naturales dones que Dios le ha concedido y ha de considerar todas las cosas como dones divinos y su cuerpo como templo viviente de Dios e instrumento de manifestación del divino poder”.
Carta Nº II – “El medio práctico de acercarse a la Luz”
Después de un breve lapso volvemos con el comentario de las Cartas Rosacruces con plena consciencia de que se trata del más complejo contenido de las Enseñanzas Rosacruces. Realmente arduo resulta llevar a cabo lo que exponen estas Cartas que se vinculan preferentemente con nuestra autotransformación. Lamentablemente la casi general postura es ocuparse de los defectos ajenos, sin embargo lo altamente valedero es tomar plena consciencia de los propios, con miras a erradicarlos, aunque para ello tengamos que poner en juego nuestras más caras energías.
La Carta que aquí estamos comentando hace referencia, con acierto, al derecho y el deber que el hombre tiene de formular juicios, de discernir o tratar de explicar la realidad; pero aquí surge la suposición de que no resulta fácil determinar por qué a veces se hace tan difícil formular un juicio correcto. Es también muy extraño por qué sobre un mismo tema a veces se oponen diametralmente distintas opiniones. Esto quizás puede deberse a que la capacidad intelectual, o sea la inteligencia, no es la misma para todos o también porque obran distintos factores personales que influyen para que los platillos de la balanza se inclinen hacia uno u otro lado.


LEY DEL ORDEN Y ARMONÍA
En el Cosmos, en el Universo íntegro, reinan algunas condiciones que hacen que el mismo funcione con la mayor eficiencia. En esta Carta se hace mención a una supuesta ley que suele llamarse del “orden y la armonía”. Cuando se habla del orden se quiere significar que todo está en el lugar que corresponde y que las cosas conservan buena disposición entre sí y cuando se hace referencia a la armonía se la vincula con la conveniente proporción y correspondencia de una cosa con otra, lo cual hace que el Universo sea la máxima expresión de exactitud y justicia a pesar de que a veces nos parezca lo contrario. De todo esto surge, como consecuencia, de que nuestra racionalidad nunca debe apartarse del orden y la armonía porque en tal caso se cae en el error generado por el accionar de nuestras apetencias personales o sea del egocentrismo, vanidad y confusión, a la cual la Carta que estamos comentando considera como un abuso de los naturales dones que Dios nos ha conferido.


NUESTRO CUERPO ES UN TEMPLO VIVIENTE
Qué difícil es considerarlo así de acuerdo a lo que vemos en la vida diaria, ya que en los hechos con harta frecuencia se hace uso de él para gozar de la más nutrida gama de placeres con lo cual se deteriora prematuramente.
Con palabras simples pero comprensivas para el gran número podemos comparar al cuerpo humano con un automóvil al cual adquirimos con 0 km. En ese momento, al entregarnos el coche, recibimos un manual de uso al cual debemos cumplir de la mejor manera posible para su buen funcionamiento, siguiendo todas las recomendaciones que el manual nos detalla. Cuando nacemos no recibimos un manual de uso indicativo del adecuado manejo del cuerpo, pero lo estructuramos de acuerdo a lo que vemos alrededor nuestro, observando en otros los daños que producen los comunes hábitos malsanos, de tan frecuente uso, tales como el tabaquismo, alcoholismo, drogadicción y otros de menor gravedad. Es altamente saludable salir triunfantes ante las pruebas que se nos presentan porque todo forma parte de la fundamental tarea del auto conocimiento que nos conducirá a dar los primeros pasos en el más valioso Sendero espiritual. Tal es el objetivo que han perseguido los Hermanos Mayores al dejarnos las Enseñanzas que tenemos el privilegio de haber recibido.
Pedro S. Tavacca
15 de marzo de 2012


* * *

No hay comentarios:

Publicar un comentario