Pedro Segundo Tavacca

lunes, 6 de febrero de 2012

EL AUTOCONOCIMIENTO ( XIV )





EL AUTOCONOCIMIENTO ( XIV )
http://cartasrosacruces.blogspot.com/2010/02/la-doctrina-secreta.html

Antes de continuar con los comentarios de las Cartas Rosacruces diremos que de acuerdo a referencias que obran en nuestro poder, las mismas fueron escritas poco antes de la fundación de la Fraternidad Rosacruz y la aparición del Concepto Rosacruz del Cosmos.
A estos hechos quizás se alude en la Carta Nº 7 “Los Hermanos” donde se dice “Pronto aparecerá la luz en este siglo. Se descorrerán muchos velos y será revelada la verdad subyacente en las fórmulas. La humanidad se acercará más a Dios. No podemos decirte ahora por qué ocurrirá en este siglo. Nos limitaremos a decir que todo tiene su tiempo y su lugar y que todas las cosas en el Universo se hallan reguladas por la divina ley del orden y la armonía”. Sería un hecho muy valioso difundir el contenido de las Cartas originales escritas por los Maestros rosacruces que trabajan anónima y desinteresadamente en beneficio de la Humanidad.


EGO
Con relación al comentario del fragmento de la Carta que ahora nos ocupa comenzaremos intentando clarificar el significado del término “ego” que se usa en Psicología desde hace muy poco tiempo. Podría definírselo diciendo que es el “si mismo” o sea la estructura psíquica que una persona ha ido generando a lo largo de su actual existencia y de sus vidas pasadas. Está, por lo tanto, plena de contenidos en su mayoría inconscientes, a los cuales resulta muy difícil conocer y manejar que se vinculan con el enigma más profundo que se puede plantear el ser humano, a saber: ¿Quién soy, de dónde vengo y adónde voy?
Con respecto al ego puede decirse que la excesiva exaltación de la propia personalidad, catalogada como egocentrismo, puede llegar a niveles patológicos haciéndose muy ríspidas las relaciones con el prójimo. A los efectos de que las experiencias ajenas nos resulten útiles podemos hablar de personas con un ego irascible o calmo, con un ego agresivo o pacífico, con un ego tímido o audaz, pudiendo seguir indefinidamente mencionando opuestas cualidades y caracteres a nivel emocional. A nivel racional influyen en la generación del ego los objetivos que consciente o inconscientemente se sustentan a lo largo de la vida. Para algunos la razón de la existencia radica en la consolidación de una sólida situación económica y para otros puede ser investigar lo relacionado con el llamado campo espiritual. Es importante también señalar la opinión que se sustenta acerca de las consecuencias que puede acarrear la propia conducta, o sea si se tiene una noción aunque sea vaga de la vigencia de una ley natural a la cual debemos ajustarnos, cual es la de Causa y Efecto.  Si así ocurre esa convicción será un rasgo muy saliente de la personalidad y el ego reflejará prudencia.
Este heterogéneo complejo de cualidades, convicciones y tendencias conforman el ego personal en el cual están enraizados el origen y la razón de todos los aciertos que nos hacen gozar de una vida plena y por supuesto también son el fundamento de todas nuestras zozobras y problemas personales como también de todos los conflictos que pueden surgir en la vida de relación. Sin embargo los aciertos y errores que van jalonando nuestra existencia son la base sobre la cual se cimenta la espiritualidad, que tarde o temprano todos hemos de alcanzar. Nos vamos equivocando y así aprendemos. Todo lo expresado debe ser considerado desde un punto de vista eminentemente práctico porque de muy poco valor resulta quedarse en el plano teórico.


Conocimiento del Ego
Esta Carta formula la premisa de que quien conoce la estructura del Ego es sabio, lo cual significa que es imperioso tener consciencia de todo lo que se mueve dentro de nuestro mundo interior. Proyectamos dirigirnos en una determinada dirección y puede resultar que sin una causa valedera a veces optemos por la contraria. Hoy estamos en el mejor de los mundos y mañana podemos caer en la depresión o la desazón. En este aspecto nuestras Enseñanzas nos brindan los recursos a los cuales podemos recurrir para emprender la hermosa tarea de nuestra clarificación y ordenamiento y así encontramos que en el Capítulo XI “Visión espiritual” del libro “Cristianismo Rosacruz”, Max Heindel nos dice que el discernimiento es “la facultad que nos permite distinguir entre lo esencial y lo sin importancia, separando la realidad de la ilusión, lo duradero de lo efímero”. En otras palabras podemos decir que mediante el discernimiento nos resultará posible apreciar las cosas tal cual son y no como imaginamos o nos agradaría que pudieran ser. Enunciar normas no es tan difícil pero lo arduo es su aplicación porque el primer obstáculo con el que nos encontramos es que casi invariablemente no somos absolutamente imparciales para emitir un juicio ya que no es tarea fácil desligarnos del condicionamiento emocional y racional que nos ha impreso la educación que hemos recibido, el medio ambiente que compartimos o la tradición en la cual nos hemos criado y que inconscientemente estamos alimentando. Precisamente el discernimiento nos ayudará a conocer la estructura de nuestro Ego, acercándonos lentamente al ideal de la Sabiduría.


Auto Observación
Algo en lo que quizás no hemos reparado es que continuamente generamos imágenes de las personas con las cuales estamos en contacto que por supuesto pueden haber cambiado en su forma de ser y de pensar; pero quizás la imagen más importante es la que tenemos de nosotros mismos cual es de que somos siempre los “buenos de la película” mientras los demás son los malos. Es más fácil ver los defectos ajenos que ver los propios. El discernimiento siempre debe ir acompañado de la observación, también mencionada en el mismo capítulo del libro “Cristianismo Rosacruz” a la cual debemos hacer extensiva a lo que ocurre dentro de nosotros mismos y a la conducta con la cual nos manejamos a diario. Esta actitud de auto observación debe ser mantenida a lo largo del día en lugar de vivir de una manera inatenta o displicente. Es importante estar siempre muy atentos para tener consciencia de cómo actuamos en los hechos en los cuales nos toca intervenir para evitar los errores, ya que una vez cometidos no es fácil repararlos en forma inmediata. El actuar precipitado no es atributo de una persona inteligente y cuerda. De acuerdo a lo que surge de las Cartas que estamos intentando comentar y a la esencia de la Enseñanza Rosacruz por todos conocida, estamos en condiciones de afirmar que nuestra armonía interior tiene la virtud de modificar los acontecimientos  que se producen a nuestro alrededor ya que esa interna vibración armónica tiende a entrar en contacto con hechos y circunstancias externas de idéntica naturaleza y calidad. Si nosotros cambiamos, también cambia nuestro entorno. El destino está siempre al alcance de nuestras manos.

Pedro S. Tavacca
15 de Enero de 2012
Te. 54-0341-4931669

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