Pedro Segundo Tavacca

lunes, 19 de diciembre de 2011

EL AUTOCONOCIMIENTO ( XIII )

EL AUTOCONOCIMIENTO ( XIII )





Estos días, cercanos para nosotros a una Sagrada fecha, son propicios para encontrar felices soluciones y por ello hemos elegido fragmentos de la Carta Rosacruz Nº II a la cual trataremos esta vez en una forma muy especial. En primer lugar diremos que en ella se plantean las dificultades que encuentra la sociedad humana, en su largo trayecto, y se determina el adecuado camino que hay que tomar para dejar de acrecentar los males que se están recogiendo. Veamos algunos. La drogadicción ha permitido que aviesos procedimientos la convirtieran en un verdadero flagelo universal. Se ha convertido así en causa y origen de lamentables hechos llegándose al límite de que los mismos adictos inconscientemente alienten y fomenten la creciente producción de la droga. El incremento del Sida complementa ese panorama al que podemos agregar las enfermedades de origen neurológico a las que hay que sumar las que en ella se originan produciendo efectos a nivel somático. Por supuesto que todos estos desequilibrios se originan en la conducta humana que no condice con la Voluntad Divina que ha dotado al hombre de libre albedrío para que pueda ir progresivamente dejando de lado imperfecciones para avanzar positivamente en la evolución. Los Hermanos Mayores están constantemente brindándonos su ayuda, a la que frecuentemente no sabemos llevar a la práctica y en muchos casos no la comprendemos en su justa medida.

Enseñanzas Rosacruces
Sobre el tema enunciado, en el “Concepto Rosacruz del Cosmos” dice Max Heindel, entre otras cosas: “Muchas centurias han trascurrido desde la encarnación, como Cristian Rosenkreuz, el fundador de la Escuela de Misterios Rosacruz y muchos han considerado su existencia como un mito. Sin embargo su nacimiento, como Cristian Rosenkreuz ha marcado el principio de una nueva época de vida espiritual en el mundo occidental. Ese ego particular ha estado en continuas existencias físicas desde entonces, en uno u otro de los países europeos. Tomaba un nuevo cuerpo cada vez que sus vehículos habían perdido su utilidad o si las circunstancias hacían necesario que cambiara el campo de sus actividades. Más aún, hoy en día está encarnado, siendo un iniciado de grado superior, potente y activo factor en los asuntos de occidente, si bien desconocido para el mundo.”
Es una norma oculta que el trabajo visible o material que impulsan los Hermanos Mayores sea encomendado a personas dotadas de condiciones poco comunes a las cuales inspiran para que efectúen valiosos aportes en el arte, la ciencia o la política, como ocurrió con Goethe, Bacón, Wagner y otros. En un caso especial a Max Heindel se le encomendó la tarea de fundar la Fraternidad Rosacruz.
Las Enseñanzas que por su intermedio se brindaron al mundo están contenidas en el “Concepto Rosacruz del Cosmos” y en una veintena de obras complementarias que en forma accesible, clara y ordenada se exponen sin restricciones temas fundamentales, especialmente adaptados al mundo occidental.
También se logró poner en el lugar que siempre debió ocupar al milenario arte-ciencia de la Astrología con los aportes del “Mensaje de las Estrellas” y otras valiosas publicaciones complementarias. Todo este caudal de conocimientos satisfizo en gran medida las demandas espirituales que imperaban en el mundo.
Cartas Rosacruces
Pero no terminó allí el valioso aporte brindado por las nacientes Enseñanzas sino que estaban dentro de la bibliografía las “Cartas Rosacruces” que fueron publicadas originalmente por “Rays from the Rosse Cross” contenidas con posterioridad en un pequeño libro juntamente con “La masonería y el catolicismo”. Las Cartas, escritas por anónimos adeptos de la Orden Rosacruz están plenas de un alto contenido místico y esotérico, quizás poco afines a la racional mentalidad occidental, por lo cual no son muy conocidas por los estudiantes rosacruces. No se debe confundirlas con “Cartas a los Estudiantes”, escritas directamente por Max Heindel. Las Cartas Rosacruces son siete, a saber: I) Sabiduría Divina. II) El medio práctico de acercarse a la luz. III) Verdad absoluta y relativa. IV) La Doctrina Secreta. V) Los adeptos. VI) Experiencias personales. VII) Los hermanos.
Estas cartas no hacen referencia a lo que ocurre y tiene lugar fuera del hombre sino que consideran las posibilidades y contingencias con las cuales se puede encontrar el estudiante cuando se vuelve sobre si mismo observando lo que ocurre dentro de su mente y corazón. Quizás la más acabada síntesis de su valor y significado está dada al final de la 7ª Carta cuando se expresa: “El aspecto externo de la constitución humana puede estudiarse por medio de métodos externos, pero el conocimiento de su organismo invisible sólo se alcanza por introversión y estudio de sí mismo. El más importante consejo que hemos de darte es por tanto: APRENDE A CONOCER TU PROPIO YO”.
Era de Acuario
Las Cartas Rosacruces están acordes con las demandas que el hombre comienza a afrontar con motivo de la llegada de la Era de Acuario que astronómicamente comenzará dentro de quinientos años, según Max Heindel, sin embargo ya se comienzan a sentir sus efectos porque las vibraciones estelares se hacen sentir a la distancia sin necesidad de una notable proximidad.
La Era de Acuario ya está influyendo en la mentalidad humana al generar una mayor agudeza, penetración y creatividad mental y por supuesto un accionar más intenso en todo sentido. Quizás en cierto momento podrá perderse el equilibrio individual, lo cual puede dar lugar a que las personas con poco dominio personal puedan llegar a conductas desacostumbradas y en algunos casos a caer en insólitos casos de violencia. Como natural consecuencia han surgido instituciones con la intención de orientar a la gente hacia el autoconocimiento o autoarmonización, la terminología no viene al caso, pero si diremos que tienen por objetivo conducir a una mejor calidad de vida en el orden psíquico y espiritual.
Es oportuno hacer referencia a la creciente demanda de los servicios de psicólogos y psiquiatras que son consultados por la intensificación de la neurosis que está alcanzando límites insospechados, como también el auge de la automedicación en base a ansiolíticos y sedantes. Con medicamentos se desea detener las preocupaciones producidas por los compromisos que no pueden cumplirse contraídos en una sociedad consumista y a los problemas que surgen en la convivencia. Todo esto no se puede resolver a causa del desorden que impera en nuestro mundo interior y a la falta de una sólida convicción espiritual.
Como difundir las Enseñanzas
El desafío que debemos plantearnos especialmente los estudiantes rosacruces, consiste en saber, si estamos dispuestos a profundizar sobre el contenido de las Cartas Rosacruces para conocer de qué se trata. Sí quedamos convencidos en que tienen un alto valor humanístico, como un acto de servicio, las haremos llegar a quienes las necesitan.
Por otra parte constituyen un material de lectura prioritario en los Centros y Grupos donde se debe comprender que el autoconocimiento es un trabajo fundamental que debe llevar a cabo todo aspirante espiritual y es la puerta de entrada que conduce a insospechados caminos. Sin embargo el primer obstáculo que se nos presentaría es que no están al alcance de los posibles interesados ante la carencia de ejemplares impresos, pero la solución no está lejana ya que se trata de una publicación de sólo cuarenta y cuatro páginas de un libro de 13 x 19 cm y que podrían hacerse conocer por medio de portales de Internet que las difundirían previo un gentil ofrecimiento en tal sentido.
A todo esto hemos de estar convencidos de que los cambios profundos se producen sólo cuando lo que se pretende difundir, se comprende y se vive, de lo contrario lo que sólo es fruto de una mera creencia flota como la hoja caída de un árbol a la cual el viento arrastra hasta que al final desaparece. De cualquier manera sigue vigente la firme convicción del suscripto de continuar publicando “Autoconocimiento” que ahora presenta el fascículo Nº XIII. No olvidemos que estamos frente a la feliz oportunidad de colaborar en la empresa planificada por los Hermanos Mayores en el sentido de que la Fraternidad Rosacruz está destinada a constituirse “en el instrumento más poderoso que cualquiera de sus predecesores para la elevación de la humanidad”. Esto ocurrirá de una forma u otra, a pesar de todos los impedimentos que puedan presentarse.










Pedro S. Tavacca
(tavacca.pedro@gmail.com)
15 de Diciembre de 2011
Te. 54-0341-4931669

domingo, 11 de diciembre de 2011

EL AUTOCONOCIMIENTO ( XII )



EL AUTOCONOCIMIENTO ( XII )


Esta Carta de los Maestros Rosacruces formula muy sensatas afirmaciones, una de las cuales hace hincapié en el conocimiento de la verdad que es el puerto al cual todos esperamos arribar a través de las distintas aguas en que vamos navegando y ante las distintas situaciones por las cuales debemos atravesar. Dar con la verdad significa nada menos que encontrar la conformidad de un hecho, cosa o idea con el concepto que de él o de ella ha elaborado nuestra mente.


Ciencia, filosofía y teología

Al respecto esta Carta afirma que no se puede llegar a la verdad formulando meras especulaciones surgidas de los distintos niveles con los cuales podemos encontrarnos. Así a nivel científico podemos recoger respuestas basadas aparentemente en leyes a cuyo imperio se suceden determinados fenómenos naturales y a nivel filosófico podemos aceptar formulaciones recogidas en concepciones abstractas no debidamente demostradas, sobre el Universo, el hombre y las cosas. Finalmente a nivel teológico es posible tomar en cuenta concepciones sobre Dios sólo surgidas de autoridades religiosas que se han autoproclamado para ejercer esa y otras funciones. Estas referidas especulaciones están formuladas con la más sana intención de dar con la verdad, por lo cual es oportuno tomar en cuenta algunas sugerencias contenidas en nuestras Enseñanzas en un intento de arribar a una concepción clarificadora.


Sabiduría Interna

Dice Max Heindel en El Concepto Rosacruz del Cosmos que “En las Escuelas ocultistas se enseña al estudiante a olvidar todo cuando se le da una nueva enseñanza, no permitiendo el predominio, el prejuicio, ni la preferencia, conservando la mente en un estado de calma y digna expectativa. Así como el escepticismo nos ciega a la verdad en la forma más efectiva, así también la calma y la actitud confiada de la mente permitirá actuar a la intuición o “sabiduría interna”. Esa es la única manera de cultivar una percepción absolutamente cierta de la verdad”. Esta sugerencia tiene vigencia también en nuestro acontecer diario en el transcurso del cual nuestro sano discernimiento nos permitiría abordar, con acierto, las distintas cuestiones que se nos vayan presentando. El condicionamiento que podemos haber acumulado durante muchos años en lugar de significar una sana experiencia a menudo suele constituirse en un estorbo para descubrir la verdad. El lugar donde hemos dado los primeros pasos influye grandemente y como ejemplo, Max Heindel, se ha referido reiteradamente a la diferencia existente entre las enseñanzas orientales y las occidentales ya que aquellas valorizan al gurú o maestro espiritual mientras que las enseñanzas occidentales dan libertad al estudiante para resolver sus interrogantes fortificando así grandemente su capacidad discriminativa.



Acción y reacción

Lo que estamos comentando no está sólo referido a planteos teóricos sino también con nuestro diario trajinar ya que como estamos regidos por la Ley de Causa y Efecto, frecuentemente podemos recoger perfumadas rosas o dolorosas espinas de acuerdo a la forma en que encaramos los hechos que se nos vayan presentando. Esta Carta agrega que “toda acción provoca la reacción, por lo tanto, la práctica de buenas acciones robustecerá nuestro amor al bien y a su vez el amor al bien se manifestará en buenas acciones”. Nuestras Enseñanzas nos sugieren permanentemente que no nos cansemos de hacer el bien porque las leyes naturales son inconmovibles y estamos propensos a recoger perfumadas rosas o a sufrir el escozor de dolorosas espinas. Sin embargo no podemos estar permanentemente especulando con las ventajas que podamos obtener ni con los castigos que podamos evitar. Lo razonable es que permanentemente tomemos cabal conciencia de todo lo que pensamos, sentimos y ejecutamos a fin de liberarnos de nuestros defectos para generar sanas virtudes. El trabajo interior llevado a cabo con sano convencimiento irá progresivamente produciendo profundos cambios en todo nuestro ser y por lo tanto en nuestro destino.

Muy afectuosamente.

Pedro S. Tavacca

(tavacca.pedro@gmail.com)

20 de Noviembre de 2011


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