Pedro Segundo Tavacca

miércoles, 10 de agosto de 2011

EL AUTOCONOCIMIENTO ( X )


“Quién por medio de la satisfacción de sus apetitos
sensuales intenta llenar el vacío que en su alma existe,
no lo logrará nunca, ni pueden tampoco realizarse los
anhelos de verdad por la aplicación de la inteligencia a
los objetos exteriores. El hombre no puede gozar de paz
mientras no haya desechado cuanto es incompatible con
su ego divino”.
(Carta Rosacruz Nº II - “El medio práctico de acercarse
a la luz”)


EL AUTOCONOCIMIENTO ( X )

El fragmento que hemos transcripto y que intentamos comentar nos enfrenta con una dualidad que siempre se manifiesta y que debemos distinguir porque en ella vivimos casi permanentemente. Por un lado debemos resolver nuestras necesidades físicas tales como comida, vestido, salud y vivienda y paralelamente hemos de enfrentarnos con aquellos problemas enraizados en nuestro mundo interior y que no hemos podido resolver, tales como inestabilidad emocional, inseguridad, angustias, ansiedades y todo aquello que está enraizado en una esfera, que para brindarnos definitivas soluciones debe ser abordada dentro de ciertas reglas que los Hermanos Mayores intentan hacernos encontrar. Ese es el objetivo de estas
Cartas que son de alto contenido esotérico y no fácil de comprender y llevar a cabo. Sin
embargo llegan en la época precisa en que la humanidad está en condiciones de vivirlas.


Apetitos sensuales

Se hace mención aquí a “la satisfacción de apetitos sensuales”, en una extensión muy
amplia, incluyendo por supuesto al placer exagerado que produce la ingestión de comida en
excesivo grado y al uso de bebidas alcohólicas o la ingestión de drogas alucinógenas, a todo lo
cual podemos agregar el tabaquismo con el cual se intenta en vano llenar el vacío que “en el
alma existe”. A los problemas psicológicos no se los puede tapar ni encubrir porque la natural
salida radica en desplegarlos y verlos en toda su extensión y amplitud. También produce placer
sensorial la vanidad que nos envuelve cuando ocupamos un cargo que brinda cierto rango lo
cual ha sido y es el origen de infinidad de males sociales a lo largo de la historia de la
humanidad. Los políticos de todo el mundo lo persiguen con voracidad y lo mismo,
lamentablemente suele ocurrir con las instituciones llamadas espiritualistas.
Max Heindel hizo mención, oportunamente, al peligro que podía correr la Fraternidad
Rosacruz si sufría la influencia egocéntrica de sus dirigentes. Lo que estamos mencionando nos
demuestra la necesidad que tenemos los seres humanos de efectuar una permanente
autovaloración de todo nuestro pensar-sentir y por supuesto de nuestra conducta. En la Era de
Acuario, que ya está aflorando en la humanidad, ésta es la más urgente prioridad porque los
múltiples y cruciales problemas que se nos están presentando nos exigen su urgente solución
para lo cual aquéllos nos sirven de oportuno incentivo y acicate.


OBJETIVOS EXTERNOS

En esta Carta se hace mención a “los anhelos de verdad por la aplicación de la
inteligencia a los objetos exteriores”, con lo cual parecería que se quiere significar la inútil
preponderancia que solemos adjudicar a todo lo que está fuera de nosotros y a lo que llamamos
necesidades materiales, a las cuales exageramos y magnificamos. Al conocimiento libresco o
informativo también solemos brindarle una especial preferencia dándole un alto rango a la
persona que como una computadora expresa conocimientos teóricos con singular maestría. Este
acopio de cifras y datos constituyen los “objetos externos”, a los cuales se hace mención, y son
los que nos restan energías para indagar en nuestro mundo interior a los fines de verificar lo que
allí está ocurriendo y así tomar cabal conciencia de nuestros conflictos y contradicciones, o a lo
que hemos hecho o dejado de hacer. Esta indagación suele resultarnos difícil de llevar a cabo
porque nuestra mente consciente está permanentemente ocupada con el bullicio que allí reina.
Siempre algo tenemos en que invertir el tiempo del cual disponemos, ya sea mirando TV,
leyendo las últimas noticias o conversando con alguien y si hacemos esto último es más lo que
hablamos que lo que escuchamos. Es primordial valorar el silencio del cual podemos disponer.


EGO DIVINO

Las últimas expresiones que intentaremos comentar son las indicadas en el presente
subtítulo. Cuando se hace referencia al “ego” se quiere significar a la chispa divina que va
adquiriendo experiencia a lo largo de múltiples encarnaciones con lo cual se va puliendo como
un diamante en bruto hasta convertirse en una valiosa gema. A lo largo de ese camino se van
reemplazando los defectos y tendencias que caracterizan a un hombre antisocial, agresivo y
egocéntrico, por las virtudes y condiciones que progresivamente lo van transformando en
afectuoso, equilibrado y sensible, tal como lo indica el objetivo de la existencia humana dentro
del Plan Divino en el cual estamos funcionando. Los estudiantes de todas las Escuelas de
Misterio están dentro de esa trayectoria en la cual se producen a veces los debidos avances y a
veces naturales y transitorias detenciones. Como lo hemos venido expresando los “apetitos
sensuales” y los “objetos externos” a veces nos perturban y nos demoran en el camino. Las
sugerencias de los Hermanos Mayores, que ya lo han recorrido antes que nosotros, nos ayudan
a encauzarnos adecuadamente aunque hemos de decir que nadie está totalmente derrotado
pero si demorado en el andar hacia la Luz lejana. Estas Cartas tienen un valor singular porque
por medio de ellas se intenta ayudarnos a aflorar como verdaderos “egos divinos” en potencia de
lo cual no somos conscientes. Debemos conocerlas porque pueden cambiar nuestra vida. Se
adjunta fotocopia de la Carta Rosacruz Nº II “El medio práctico de acercarse a la Luz”.

Muy afectuosamente.

Pedro S. Tavacca
(tavacca.pedro@gmail.com)
20 de Julio de 2011

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